Jueves 4 de febrero de 2010 | Publicado en edición impresa

Novio se alquila

Andrés López Sarmiento se lanza al ruedo y viste a hombres ceremoniosos

Dejó el nido, pero enseguida volvió. Rita López Sarmiento está contenta. En menos
de ocho meses Andrés López Sarmiento, de 28 años, hijo de la creadora de la firma Chez Rita, se casó, renunció a su profesión llena
de números y cuentas, y se fue a trabajar muy cerca de su madre. Ella le cedió una
sala de su atelier de la avenida Santa Fe y
allí comenzó el negocio: alquiler de trajes
de ceremonia.

"Todo surgió por mi casamiento; empecé a buscar trajes, a probarme y siempre les encontraba el detalle que no me gustaba. Los encontraba o muy clásicos o exageradamente modernos, con brillos, texturas y colores fuertes, y no había un punto medio. Por eso se me ocurrió que los podría mandar a hacer con un estilo definido y alquilarlos", recuerda este licenciado en Administración de Empresas y contador público,
hoy volcado de lleno al rubro textil.

Números por emociones

Su infancia la pasó entre sedas y gasas, correteando alrededor de las mesas de diseño y durmiendo la siesta en el taller de la empresa familiar. Siendo más grande se inclinó por las ciencias duras, pero después de unos años advirtió que su lugar tenía que ver con otro ambiente, el de la infancia, donde suenan las máquinas y los cortes de tijera. Y cambió el rumbo.

De modo que por estos días sus horas son muy diferentes a las vividas unos meses atrás, en solitario, haciendo balances y llevando libros contables.

"Aquí hay mucha relación con la gente, el trato es muy diferente, estoy trabajando y a la vez participando de uno de los días más especiales del novio o padrino", describe orgulloso. Tal como lo hace su madre, que entre hilván y puntada genera un vínculo amistoso con cada mujer a la que le diseña su vestido de novia o madrina.

No por nada Andrés decidió colgar sus trajes de etiqueta bajo el mismo techo: "Aprovecho mucho la mano de mamá, su experiencia, conocimiento de telas y por sobre todo, el gusto. Aquí, si un novio está indeciso con la camisa o el chaleco, seguro que sigue los consejos de Rita".

En marcha

Arrancó con una inversión comparable a la de un casamiento, compró generos de calidad y le encargó a una fábrica de sastrería que le hiciera los trajes. Primero fueron 45 y a la semana siguiente, otro tanto. ¿El estilo? "Todos los conjuntos los elegí pensando en un hombre elegante, de cortes clásicos y detalles modernos. Los plastrones, por ejemplo, se hacen en diferentes telas y gamas; hay variedad de fantasías en los pantalones, pero eso sí, por ahora el saco siempre va a ser negro", define.

El equipo completo en alquiler, ya sea jacket o smoking, ronda los $ 590 e incluye pantalón, camisa, chaleco, plastrón, tiradores y saco. Hay variedad de fantasías en las gamas de gris y negro, y los talles van del 44 al 60. Una vez decidido sólo resta esperar hasta la semana previa al casamiento para retirarlo y devolverlo a los dos días de lucido. Como hizo Andrés
y su padrino, primeros en estrenar jackets by López Sarmiento hace pocos meses.

Por Maria Elena Baggio

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